LA REALIDAD DEL ABORTO EN EL PERÚ

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En el Perú y el resto del mundo, pocos temas son tan controversiales como el aborto. Nuestro país tiene un código penal que prohíbe el aborto salvo cuando la vida de la madre corre peligro. Europa, Rusia, China, Norteamérica y países latinoamericanos como Brasil, Argentina y Uruguay tienen una posición más liberal.

El aborto legal se realiza en el 74% de la población mundial y comprende a 117 países, en donde se permite en tres situaciones: en casos seleccionados sucede en 53 países (45%), el aborto es liberal fundamentando las causas en 14 países (12%) y se realiza de manera absolutamente liberal en 50 países (43%). El aborto ilegal se realiza en el restante 26% de la población que comprenden 74 países. En América Latina el aborto es ilegal a excepción de Cuba y Puerto Rico. La tasa de aborto en el mundo es de 13 por mil mujeres en edad fértil (MEF); en América Latina es de 37 y en el Perú es de 55 por mil.

En América Latina la práctica del aborto está regulada jurídicamente por el sistema de las indicaciones. Este señala que el aborto es punitivo, salvo que sea autorizado por la concurrencia de determinadas indicaciones. Estas indicaciones son terapéuticas o médicas por riesgo para la vida de la mujer (en Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Haití, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela); por enfermedad fetal grave o incurable (en Panamá, Trinidad y Tobago, Uruguay); por violación sexual (en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, México, Uruguay); por precaria situación familiar (en Uruguay).

En el Perú se produce aproximadamente un millón de embarazos al año, de los cuales un tercio termina en aborto clandestino. En eventos internacionales se ha concluido que el Perú es el país latinoamericano con el mayor número de abortos, seguido de Brasil y Argentina. Por cada mujer que muere por aborto hay 10 ó 15 mujeres que quedan incapacitadas para procrear o sufren de procesos crónicos dolorosos. Hay referencias anecdóticas que indican una alta tasa de complicaciones por aborto entre las mujeres de las zonas urbano-marginales, que por temor a las consecuencias legales y personales no llegan al hospital a solicitar tratamiento para las complicaciones.

La polémica del aborto ha polarizado el mundo de tal manera que existen globalmente dos corrientes de opinión contrapuestas que se identifican con los nombres de “pro life” y “pro choice”. En un extremo están quienes creen que el embrión o el feto tienen prioridad absoluta sobre las decisiones personales de la mujer y parecen ignorar por completo los derechos de ésta. El extremo opuesto privilegia resueltamente los derechos de la mujer a decidir por sí misma, ya sea la continuación o la interrupción del embarazo, y parece hacer caso omiso de cualquier valor posible del embrión o feto.

Es necesario conocer que el Código Penal aprobado en 1991, en los artículos 114 al 120, establece sanciones contra las mujeres que se practican el aborto y contra las personas que lo realizan. La Constitución del Perú del año 1993 ratifica la prohibición del aborto en el Artículo 2, inciso 1, cuando señala: “El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece” Igualmente la Ley General de Salud (N° 26842) establece en su artículo 30°, la obligación de que los establecimientos de salud y los médicos tratantes, informen a la autoridad policial sobre los casos en los que exista sospecha de aborto provocado.

Sin embargo en el artículo 119 del Código Penal dice: “No es punible el aborto practicado por un médico con el consentimiento de la mujer embarazada o de su representante legal, si lo tuviere, cuando es el único medio de salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave y permanente”

La Medicina entiende por aborto toda expulsión del feto, natural o provocada, en el período no viable de su vida intrauterino, es decir, cuando no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir. Si esa expulsión del feto se realiza en período viable pero antes del término del embarazo, se denomina parto prematuro, tanto si el feto sobrevive como si muere.

En el lenguaje corriente, aborto es la muerte del feto por su expulsión, natural o provocada, en cualquier momento de su vida intrauterino.

El debate ha dividido no solamente al gobierno. Una encuesta realizada el año 2009 por la Universidad de Lima arroja un empate técnico cuando la pregunta es si se debe permitir el aborto por violación. Sin embargo, hay una marcada diferencia de opinión entre los estratos sociales.

Según la encuesta, el sector con ingresos económicos más altos muestra un claro respaldo a la despenalización del aborto por violación: un 61,5% está a favor. Otro es el resultado en el sector con los ingresos más bajos. Aquí, solamente el 22% de los encuestados aprueba la despenalización mientras que un 73% se muestra en contra de cambiar la ley (fuente: El Comercio).

La encuesta también plantea el aborto por malformación del feto. En este caso, un 60% de los encuestados con los ingresos más altos se muestra a favor de esta posibilidad, mientras que en el sector con menos ingresos el respaldo solamente alcanza el 39%.

Los encuestadores de la Universidad de Lima vienen planteando ambas preguntas desde el año 2002. Desde entonces, el respaldo general a la despenalización del aborto en casos de violación y de malformación se ha incrementado notablemente: En el primer caso, de 38,1% (2002) a 47,5% (2009) y, en el segundo, de 33,4% (2002) a 51,5% (2009). También es interesante notar que el porcentaje de hombres y mujeres a favor y en contra del aborto no varía de forma significativa

El aborto puede ser espontáneo o provocado. El primero se produce o bien porque surge la muerte intrauterinamente, o porque causas diversas motivan la expulsión del nuevo ser al exterior, donde fallece dada su falta de capacidad para vivir fuera del vientre de su madre. Si el aborto es provocado, se realiza matando al hijo en el seno materno o forzando artificialmente su expulsión para que muera en el exterior.

CANTIDAD DE DENUNCIAS QUE HAN REALIZADO EN 12 AÑOS (1993 – 2004) SOBRE EL DELITO DE ABORTO EN EL MINISTERIO PÚBLICO, DISTRITO JUDICIAL DE LIMA.

Referencia: Datos tomados de estudios de D. Ferrando y de archivos del Ministerio Público.

TABLA 2. CONOCIMIENTO DE GINECÓLOGOS SOBRE LEGISLACIÓN ACTUAL EN ABORTO

CASOS QUE LO PERMITE LA LEY

No

%

Único medio de salvar vida a la gestante

62

55.9

Solo en malformaciones fetales (MF)

12

10.8

MF, Violación y salvar vida a la gestante

7

6.3

En ningún caso

30

27

TOTAL

111

100

Solamente el 56% de ginecólogos acertaron respecto a la verdadera situación legal del aborto en el Perú. 1 de cada 4 especialistas piensan que está prohibido el aborto en todos los casos. Es interesante saber que 4 de cada 10 ginecólogos no conocen con exactitud en qué casos se puede realizar legalmente un aborto.

Según los estudios de AGI en 1994 se realizaron 271.1 mil abortos y en el año 2004, en un tercer estudio y empleando la misma metodología, la cifra ascendió a 410 mil abortos.

Es reveladora la curva que expresa la evolución de las denuncias por aborto del Distrito Judicial de Lima del Ministerio Público en los últimos 12 años, prácticamente no se ha modificado. Mientras las denuncias de la Fiscalía se han mantenido en un bajo número los abortos realizados se han incrementado en 52% en 10 años. Consideramos así, que el aborto es uno de los delitos más cometido y menos sancionado legalmente en el Perú.  Al hallarse una denuncia del Ministerio Público por 1,080 abortos inducidos, existe una tácita aceptación del hecho. En este caso se ajusta el criterio que dice que, cuando un delito no es sancionado muchas veces, podría no ser problema del delito mismo sino de la norma.

En este sentido es importante conocer que hay desinformación de los ginecólogos respecto a la situación legal del aborto, así 1 de cada 4 especialistas piensan que está prohibido el aborto en todos los casos, 1 de cada 2 ginecólogos piensa que un embarazo con feto anencefálico se puede terminar legalmente. Aun así el 23% de especialistas opinan que debe estar despenalizado el aborto en todos los casos, y el 75% cree que debería ser legal en algunos casos. La mitad opina que la despenalización disminuiría las muertes maternas y casi un tercio piensa que disminuiría el número de abortos.

La mejora del Código Penal aprobada por la Comisión Revisora sostiene lo siguiente: No es punible el aborto practicado por un médico con el consentimiento de la mujer embarazada o de su representante legal en los casos siguientes:

  • Cuando constituye el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave o permanente.
  • Cuando es probable que el ser en formación obedezca o desarrolle graves malformaciones o tareas físicas o psíquicas, siempre que exista al respecto el diagnóstico médico especializado.
  • Cuando el embarazo sea consecuencia de violación sexual, siempre que los hechos hubiesen sido denunciados penalmente, así como de la inseminación artificial o transferencia de un óvulo fecundado no consentidas (fuente: El Comercio).

En el debate público, las acusaciones han predominado por sobre los argumentos. El cardenal Juan Luis Cipriani no dudó en comparar a los defensores de una posición más liberal con el rey Herodes quien, según el evangelio de Mateo, mandó a matar a todos los niños de dos años y menos en Belén.  Según un artículo del diario El Mundo de España, el aborto clandestino es la tercera causa de mortalidad materna en el Perú.

Cada día llegan decenas de mujeres de escasos recursos económicos a emergencias con infecciones, hemorragias y perforaciones causadas en abortos clandestinos, confirma el decano del Colegio Médico, quien explica que la Maternidad de Lima ha sido testigo de dramáticos casos en los que mujeres desesperadas se han lanzado por escaleras, se han golpeado el vientre con objetos contundentes e incluso han utilizado agujas de tejer y palitos de anticucho para autoinducirse un aborto. Por la penalización del aborto, las mujeres temen acudir de inmediato a urgencias y finalmente van cuando las infecciones están en estado muy avanzado, lo que convierte al aborto clandestino en un problema de salud pública (fuente: El Mundo). Según un estudio de la ONG Flora Tristán (fuente: El Mundo), los abortos clandestinos en el Perú sumarían más 370 mil por año.

Las estadísticas oficiales alemanas hablan de 114 mil abortos durante el año 2008 Tomando en cuenta que Alemania tiene 82 millones de habitantes, la mitad de ellos mujeres, podemos hablar de un aborto por cada 360 mujeres. En el Perú, con alrededor de 28 millones de habitantes, tendríamos como mínimo un aborto por cada 38 mujeres.

 ESTERILIZACIÓN FORZADA

¿Qué descubren como violación contra los derechos de la mujer cuando investigan el período de gobierno de Fujimori?

Salir del ámbito doméstico y pasar a lo que significó la dictadura y la política de esterilizaciones forzadas que se implementó dirigida fundamentalmente a las mujeres y principalmente a las mujeres rurales, de zonas alejadas pobres. Uno identifica esas zonas, donde había ferias de esterilizaciones. Se han encontrado actas de autorización firmadas por personas analfabetas, que son parte de las pruebas más graves. Se hacía todo a espaldas de las mujeres o coaccionándolas.

¿Cuántos casos se han detectado?

Hay varias versiones. Los primeros datos que empezaron a dar fueron de la Defensoría del Pueblo.  Hasta diciembre 2009, la investigación en curso decía que había más de dos mil casos de esterilizaciones llevadas inadecuadamente, muchas forzadas y varias que acabaron en muerte de las mujeres. La Corte Interamericana de derechos humanos (CIDH) recomendó un acuerdo de solución amistosa. Este es el caso de Mamerita Mestanza, una mujer de Cajamarca, del Alto Soberón. Tenía siete hijos. Fue acosada desde que tuvo el sexto hijo, por personal de salud de su zona para ser esterilizada. Ella se resistía, y al final cuando dio a luz al último hijo, los médicos le aconsejaron esterilizarse. Y ante la negativa de ella, los médicos le decían que el gobierno ha sacado una ley diciendo que va a sancionar a todos los que tienen más de siete hijos, mentira que en Lima nadie creería, pero en el ámbito rural es contundente. Es así como ella es esterilizada con engaños. La intervienen en malas condiciones y la mandan a su casa cuando  presentaba síntomas de que tenía que estar en evaluación médica y fallece a los tres días.  el esposo informa que Mamerita  está mal y el personal médico le recomienda “ponle candela en su brazo y vas a ver que ahí sí va a volver”. Porque él contaba que a su esposa se le estaba paralizando la mitad del cuerpo. Mamerita falleció y la investigación estaba en curso, pero el año pasado se cerró.

Pero no es el único caso, así como Mamerita hay muchas historias de mujeres que han sido esterilizadas, aprovechándose del analfabetismo de estas y de sus familiares.

Por otro lado cuál es la situación del aborto en nuestra ciudad

La comunicación y el nivel de confianza con los padres, así como reacciones negativas ante la noticia del embarazo están fuertemente relacionados con el aborto provocado, en las adolescentes de Trujillo.

Los sentimientos de culpa, depresión, ansiedad, trastornos de estrés postraumático, así como las dificultades para sus relaciones sociales, interpersonales y ocupacionales en su vida adulta son un problema trascendente ; no obstante, es importante señalar que la continuación de un embarazo no deseado y la experiencia de ser madre contra su voluntad también suele tener consecuencias emocionales graves

Las principales razones por las que optan por el aborto es que tener un hijo dificultaría su educación o su trabajo, además de no sentirse preparadas para ser madres en ese momento, no querer ser madre soltera o tener problemas de pareja.

ESTUDIO REALIZADO EN EL AÑO 2001 POR EL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO

El objetivo del estudio fue conocer en qué medida las relaciones familiares están relacionadas con el aborto provocado en adolescentes. Se realizo un estudio de tipo caso control pareado en adolescentes que se hayan sometido a un aborto o que hayan conservado su embarazo, atendidas en el Hospital Regional Docente de Trujillo durante el año 2001.

La población se constituyó de 70 adolescentes con abortos provocados que llegaron al hospital por complicaciones y 493 embarazos en adolescentes en el año de estudio. Para tal intención se seleccionó una muestra representativa calculando con una potencia de 80% y un nivel de confianza de 95% para un estudio caso control pareado. Lo cual reportó una muestra de 58 pares (total 116).

Los casos fueron adolescentes hospitalizadas por hemorragia vaginal y diagnóstico de aborto provocado (evidencia de tabletas de Cytotec®] en vagina o signos cervicales de manipulación abortiva); los controles fueron seleccionados cuando acudían al control del embarazo, que fueron pareadas por edad de la paciente, edad gestacional, residencia y nivel socioeconómico. Se excluyeron adolescentes trabajadoras sexuales, con paridad previa y con antecedentes de aborto.

Se desarrolló una encuesta semiestructurada que constó de preguntas abiertas y cerradas con la finalidad de cruzar la información. Para la validación de la encuesta se empleó el juicio de expertos tomando como tales a cinco especialistas en aborto y en adolescencia. Dicho instrumento recogió información de filiación, aspectos económicos y demográficos y principalmente la comunicación familiar sobre el cual se centra el estudio. El mecanismo de captación fueron los consultorios externos y la sala de emergencia del hospital, en donde se seleccionaron las muestras que cumplían con las características especificadas.

Todos las encuestadas firmaron y colocaron su huella digital en una carta de consentimiento informado, el estudio fue revisado y aprobado por el Comité de Ética del Hospital Regional Docente de Trujillo y por el Comité de Investigación de la Universidad Privada Antenor Orrego; en cuanto al aspecto legal, no se denunciaron a las pacientes, puesto que los entrevistadores son externos al Ministerio de Salud y carecen de atribuciones legales respecto a la condición de los casos, además, se tomó en cuenta que las mujeres que abortaron eran menores de edad y prevalecieron los derechos del código del niño y del adolescente y el respeto a la confidencialidad otorgada.

RESULTADOS

La población estudiada estuvo conformada por adolescentes de 15 a 19 años que pertenecen al estrato socioeconómico C y D, 70% de ambos grupos realizaron o están cursando la educación secundaria. No hubo diferencias entre el estado civil de los padres, 67% eran casados y 24% convivientes en el grupo caso, mientras que 51% era casado y 34% conviviente en el grupo control.

No se encontró relación entre la presencia de violencia familiar entre los padres OR: ni de el antecedente de aborto provocado en otro miembro de la familia OR: 1,14 con el aborto provocado adolescente.

La relación de confianza con los padres influye en la probabilidad de continuar con el embarazo, ya que las adolescentes que continuaron con el embarazo confían más en sus padres y hay 4,5 veces más posibilidades de abortar en aquellas adolescentes que no confían en sus padres, es por ello que sólo 20% de los que abortaron le comunicaron por decisión propia a sus padres sobre su embarazo, a diferencia de 62% de las que continuaron con la gestación

La reacción que tuvieron los padres respecto a la noticia del embarazo (independientemente de cómo se hayan enterado), donde los casos de aborto tienen mayor riesgo de una reacción negativa (violencia, retirarla de los estudios o hacerla trabajar) de los padres, en cambio en las adolescentes que continuaron su embarazo hubo 81% de reacciones positivas en los padres puesto que 26% manifestaron su apoyo inmediato y 55% aceptaron la situación. Al analizar a todas las adolescentes (casos y controles) que confesaron a sus padres sobre el embarazo, se evidencia que hubo 26% de apoyo de los padres sin diferencias por grupo; sin embargo, no hubo reacciones de aceptación en los casos de aborto y tuvieron un alto porcentaje de reacciones negativas (12/32) a diferencia de los controles (9/55).

En conclusión, los factores familiares que influyen en el aborto provocado son la falta de confianza hacia los padres, que se traduce en que la adolescente no cuenta su condición de embarazo a los padres, así como una reacción negativa de parte de los padres y de los demás miembros de la familia ante la noticia del embarazo.

El problema del aborto es un tema muy difícil de tratar, un buen numero de personas lo consideran un asesinato, donde la criminal es la propia madre y el médico que le practica el aborto, sin embargo existen algunas excepciones que la Ley ampara.

Personalmente considero que el aborto no se debería practicar en ninguna circunstancia, porque por una parte el ser madre es el regalo más hermoso que Dios le da a la mujer, y porque científicamente se ha comprobado  que de todas las maneras que se practica este, existe sufrimiento fetal, y las mujeres después de practicárselo pueden quedar con un grave daño físico o Psicológico para toda la vida. además cuando una persona

Sin embargo,  si el embarazo es producto de una violación sexual, la decisión está en la persona que ha sido víctima de esta agresión, ya que nuestras leyes permiten el aborto en estas circunstancias.

Si se trata de adolescentes, los padres  son los llamados apoyar y a trabajar junto con ello, mejorando la comunicación y confianza con sus hijos, facilitando la información sobre aspectos de sexualidad y planificación familiar con la finalidad de evitar de forma oportuna y adecuada el aborto inducido.

FUENTES

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